Raúl Daniel

Una Fantástica Historia Común (XII) El final

 

Ya nunca pudo Don Juan

volver para el Paraguay,

los años se le pasaron

y al fin ni modo que hay.

 

Doña María se le fue

para el cielo un día domingo

y la Raquel se casó

con un inmigrante gringo.

 

Los chicos se le crecieron

y siguieron su destino,

José siempre con los autos

en rallys por los caminos.

 

La Camila se quedó,

de pronto, embarazadita,

y así se le dio la vida

nuevamente a otra nenita.

 

También se llamó María,

también tenía pequitas,

y José ya se casó

con la que era su chica.

 

El tío se puso muy viejo

y Don Juan era el gerente,

ahora estaba acomodado

(y lo decía la gente).

 

Esa cuenta que tenía

siempre a Don Juan preocupado,

la arreglaron con un giro

que mandaron por un banco.

 

-“Ahora está limpio mi nombre”

(él siempre lo repetía),

he vuelto a ser todo un hombre...”

y rebosaba alegría.

 

Muchos años le dio Dios

a este noble paraguayo,

que a sus nietitos contaba

siempre la historia del picnic,

que con toda la familia

hicieron sobre una nube,

subiéndose por un rayo...