Sergio Jacobo "el poeta irreverente"

DESCONCIERTO

 

Qué confusión altiva, pudo haber en tus ojos

(que ya no me recuerdas)

Pero yo no te olvido…

 

Qué confusión en aquél lugar oscuro

tú sentada a mi lado

¡desnuda!

Y en plenilunio   la noche entró en mi mano

calentando tu vientre

-qué confusión entonces-

                     De perderme en tu boca

               con un minuto simple asfixiarme un momento

    no dejar de besarte

     no dejar ya tus labios

confundiendo en aquel instante

                                                   mi mano con tu sexo.

 

Qué confusión te digo:

                                    que olvidé ya tu nombre.