Raúl Daniel

Pateando

 

“Pateando”[1]

 

Perdoname[2], fue de jugando,

no te enojés y vení...

tomá, te doy la pelota,

vamos a seguir pateando.

 

Te golpié, lo reconozco,

lo que hice está muy mal,

pero pasa que en el fútbol

me suelo descontrolar.

 

¡Cambiáte ya, esa cara

y sigamos el partido,

no te olvidés que nosotros

siempre fuimos muy amigos!

 

Vos me pegaste ayer

y yo no te dije nada,

aunque tenía unas ganas

de devolverla ¿sabés?

 

Y pensando de otro modo:

Los hombres...

¿no es que no deben llorar...?

Vení, vamos a jugar

¡jugando se olvida todo!

 

 

[1] Jugando a la pelota.

[2] La acentuación de las palabras en este poema sigue las reglas del regionalismo rioplatense (que es como hablan los niños).