Dack

Prisionero

El preámbulo fueron tus besos,
tu lengua traviesa y experta,
tocaba mis fibras más sensibles.

Después una lucha intensa,
un combate cuerpo a cuerpo,
sin tregua, sin descanso.

Sin aliento, caí prisionero
de tu cuerpo candente,
en la prisión de tu piel.