Fernando de Lira

TE FUISTE

No hubo pudor

en tus bellos ojos,

y en las madrugadas

recuerdo tus medias risas

y tus verdades ocultas...

Y como alondra herida

dormías en mi regazo

cansada y fría.

Qué nadie rompa este silencio

que nadie agite esta bella calma.

Mis ojos como espejo recuerdan

como giraba tu cuerpo

queriendo arrancar,

en las madrugadas...

Siempre buscando nuevas huellas

y siempre para mí

desiertas esperanzas.