Alma Erótica José Luis Agurto Zepeda.

Torrencial

Tanta lluvia, tanto torrencial

y no hizo nada en mi ser.

Pasó de largo, insensible.


Corrientes fuertes que arrastran todo,
menos mi soledad.


Se quedó allí, junto a la sombra del maniquí
en donde jugabas tus juegos de mujer,

y las sábana húmedas que se volvieron tan frías,

como frías están mis venas desde que te fuiste,

desde que decididamente partiste,

dejando escombros en mi vida y un temporal en mi ser.

Tanta lluvia, tanto torrencial

y no hizo nada en mi ser.


Pasó de largo, sin ver.
Gotas que fecunda la tierra,
fueron áridas en mis venas.
No supieron alborotar mi savia y
mi planta se volvió a secar.

 

Tanta lluvia, tanto torrencial

que se desboca, y desemboca

al encuentro con esta tristeza,

llena de rayos, de tormentas llena.

 

Tanta lluvia, tanto torrencial y no hizo nada en mi ser.