sebastian sanchez

Celos

Me quedé expectante

cuando esa mañana,

el sol atrevido

te tocó  la cara.

 

Un rayo curioso

cruzó la ventana,

después lujurioso

se posó en tu espalda.

 

Le reclamo al cielo

por tanta osadía

de tocar tu rostro

iniciando el día.

 

Cerré las cortinas

que dan a tú cama,

y al abrir tus ojos

diste luz al alba.

 

Te soltaste el pelo,

como una cascada,

cayó como fuego

en tu piel rosada.

 

Escuché un te quiero

de tu voz pausada,

me quedé callado

cuando te escuchaba.

 

Llegada la noche

sin decirme nada

otra luz intrusa

te buscó en tu cama.

 

Los celos me orillan

oh mi bella amada ¡

a correr cortinas,

a cerrar ventanas