RICARDO FELIPE

PALABRAS DEL FONDO

Un poco triste,
un poco renuente,
entre tanta rosalía,
me cabe el alma vacía,
un poco de poco,
un poco de tiempo,
recortes de versos perdidos,
con la compañía de un corazón herido,
ora soledad del viento,
ora lejano momento.

Por lo más hondo me emigras de nuevo,
mas; no sé contener éste nuevo día de Enero,
donde topaste tus sedas con mis lágrimas,
y con una infinita voz callada que te gritaba toda,
un poco de sed,
un poco de calma,
un manantial que os refresca,
sin detenerme la calma.

Se tornará crepúsculo mi reino,
cuando no te vea entonando la canción de la golondrina,
lluvia de susurros recrearán las sonatas para una sola voz,
cuando pase el día y siga dibujándote entre mar y cielo,
un poco de amor,
un puñado de recuerdo,
una pintura con tu rostro que me dice todo,
un verdad que no me dice nada,
ora tu boca,
en el fondo de lo que mi amor evoca.

Así pasarán desde ahora mis días encallados entre el muelle y la arena,
con la sola compañía de una botella que llegó del mar de quién sabe dónde,
culpando a la paloma mensajera de no haber llegado a tiempo con mi carta,
pero con una esperanza guardada en la parte olvidada del alma,
un poco de ti,
un poco de mí,
una constante espera en desespera,
una estación eterna sin primavera,
ora noche de luna; sin luna y sin noche,
pues sin darme cuenta, fuiste amanecer que despertó en mis sueños…

Y se quedó conmigo.


Ricardo Felipe
Un soñador sin mucha estirpe
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