la negra rodriguez

AULLIDOS

 AULLIDOS

La noche callada

en una danza

de sombras azuladas.

La luna en su gran magnitud

peinando la colina,

 con su peine de plata.

Las nubes: su cortina y sus velos.

Ella, concupiscente

como una hembra en celo,

ha provocado en la fiera

extraños anhelos.

Estaba ahí, contemplándola

con sus ojos de fuego,

deseando que descienda

 por sus hilos de plata

y se vuelva como él

y los una el deseo…

Ella, cerró sus ojos y soñó

sobre almohadas de luceros,

que él, ascendía por ella

entre aullidos en celo.

La noche con su magia

creó la fantasía

y, cuerpo a cuerpo

entre nubes y estrellas:

los aullidos se dieron.

El amor se cumplió,

satisfecho el deseo;

y, la noche tembló,

se ha cumplido aquel sueño

 

LA NOCHE Y SUS AMANTES, PASIÓN Y DESEO