Bernardo Arzate Benítez

El paisaje era tan solo mío.

 

 

 

 

Antes el paisaje era tan solo mío,

pues yo solo lo contemplaba;

Por cierto,era tan solo un crío,

y el amor aun no llegaba.

 

Mi mundo no era muy ancho,

pero era lo suficiente,

y es que no estaba consiente

que el amor cuelga de un gancho.

 

¡Pero llegaste tú, bella como un lucero

y desprendiendo mil olores!,

y sufriendo cien temblores,

me animé a decir: ¡Te quiero!.

 

A partir de ese momento

mi vida nunca fue igual,

supe del amor su mal,

su dulzura y su tormento.

 

Del paisaje todo mío,

que amaba mi corazón,

solo quedó una fracción,

cuando dejé de ser crío.

 

Autor:Bernardo Arzate