SILVIAKARL

ENTRE SUEÑOS Y DESVELOS

Pasas recopilando flores

de todos los colores de todos los olores

coleccionando piropos

a la par que improperios y  nostalgias

y archivando sueños

en las carpetas  de mis soledades

 

Atendiendo a incautos soñadores

que creen en tu imagen

y digieren tu melancolía

y mastican tu rabia.

Pero… quizás no sean más que estafadores

que le robaron la sonrisa a mi imagen;

que sembraron mi melancolía;

que me envenenaron de rabia...

Y te compran el rol de Penélope...

Y me dejaron esperando en el silencio de un muelle

Sin avizorar la barca que me devuelva la esperanza

La negra de ébano sentada sobre el muelle de San Blas

o justo haciendo equilibrio

sobre el hilo septentrional del ecuador.

Negra que embruja,

negra que encanta

negra que envuelve al soñador en sueños

al trovador en versos

al iluso en metáforas

y a mí, a mí, en tu mirada de asesina infalible

de franco tiradora tenaz

de cazadora inclaudicable

y sobre todo

 bajo el movimiento gitano de tus manos

que sacan esculturas de las sombras.

La negra  de sueños perdidos en la línea horizontal 

de un  ecuador entre el cielo y el mar,

La negra de sábados  inexplicablemente  tristes

y de domingos de búsqueda y de hastío.

La negra que salió de cacería

y se encontró con  una selva minada de hienas hambrientas.

La negra que se enredó en las sábanas de sus sueños

y no pudo salir a encontrarse con su amanecer.

La que se perdió  buscando la metáfora precisa

que  compagine con su soledad.

La negra que te busca en los sonidos de la noche

y  se encuentra  con tu luz atrapada entre las sombras.

Y te ve alejarse entre  los fantasmas

de la pantalla fría de la vida;

y que extiende los brazos para alcanzarte

pero el cansancio y el sueño la vence y no puede…


Lo reconoces.

Ahora que ya desgranaste mi alma

te  duermes  para lubricar tu purgatorio

 

Me gusta saborear la noche

 Hilvanando palabras para hacer un  atuendo de versos

 pero  el sueño me vence  y  no puedo.

Me voy…pero

 me llevo tus versos para hacer con ellos

estrellas que adornen mi firmamento.

 

Me voy,  pero se queda mi alma  sobe el teclado

y me llevo  la última palabra   dicha para sembrar poesía

en el difuso mundo de mis sueños

y al amanecer un verso  engendrado  en el silencio de la noche

me  llame a la vida.

   SILVIAKARL