Claudieta

ZAPATOS

                                         A esos zapatos dorados

que me izan en asta el ego,

que me aúnan.

 dos en una

(la pequeña

y la orgullosa)

me deslizan

 por el  suelo.

 

Recuperan la suave brisa

de los pies en terciopelo,

de las piernas adosadas

a un cuerpo,

 a un seso.

 

Me rescatan de la quimera

de sí quiero

 y no puedo,

flotar hasta la altura

de la bandera del miedo.

 

Diez centímetros de estima

fabricada en un espejo.

 

Desnuda con mis zapatos

soy tu amante

y soy tu verso.