calixtoelpoeta

MADRE ABANDONADA

¡Ay madre mía! Qué mal me he portado contigo,

haciéndote llorar con mi rebeldía;

cuántas veces he sido testigo

del dolor que en silencio te consumía.

 

Desde que yo me vine de tu lado,

siento a todos los demás como extraños;

porque únicamente tú me has brindado,

ese cariño firme a través de los años.

 

Quise volver muy pronto a casa,

para implorar mil veces tu perdón;

sin pensar que el tiempo pasa,

dejándonos hondos pesares en el corazón.

 

¡Ay madre mía!... Qué solo estoy

sin tus consejos, ni tu compañía;

y siempre a donde quiera que voy

le ruego a Dios para encontrarte todavía.

 

Y saber que hoy te tengo abandonada,

porque nunca te volví a visitar;

lejos de aquella humilde morada,

donde toda el alma me supiste dar.


 

José Alberto Laiton C.

 

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