Juan Manuel López Hernández

NOCTURNO EN EL BARRIO

Más allá del rascacielos
luciérnagas metálicas,
rugientes y fugaces,
Transitan la autopista.
 
Duerme mi amor, que mañana encontrarás trabajo.
 
A la luz de las farolas,
desnudas de colores,
las paredes del barrio
visten enaguas de sombra.
 
No llores mi vida, que hasta mañana no vienen los guardias.
 
Destellos azulados
de vehículos vigilantes,
sorprenden a las ratas
husmeando basura.