Lina María

CUANDO LA REALIDAD NO ES COMO SE ESPERA

 

CUANDO LA REALIDAD NO ES COMO SE ESPERA

 

Esa mañana era especial, respiraba un aire más puro, su sangre fluía y su corazón latía con intensidad, porque volvería a ese lugar que tanto recordaba, corrió contra el tiempo recorriendo todas las rutas que antes visitó y por fin llegó, pero no le encontró.  Sus ojos llorosos mostraban su frustración porque ya no estaba y todo había cambiado.  Ese lugar secreto era otra construcción y su rastro perdió.

Con un nudo en el alma y cabizbaja caminó por horas las calles cálidas y llenas de gente; estaba entre el tumulto, escuchaba voces que por rato le hablaban sin importarle qué.  Pensaba tanto en ese amor intacto que seguía vivo a pesar de la distancia, el tiempo y el silencio.

Llegó a la playa y se sentó por horas, miraba el horizonte inmenso y hermoso, escuchaba el golpe de las olas y su rítmico ir y venir, miraba las aves volar y todas iban acompañadas, veía como volaban con claridad del lugar a donde llegarían.  A lo lejos observaba elegantes embarcaciones.  Parecía ida, bajo efecto hipnótico, sin importar su vestimenta se acostó en la arena mirando el cielo y pensó lo duro que sería volver a empezar, no quería ver otro camino, no quería  poner sus ojos en alguien más y decidió el silencio.

Pasaron los años y su alma nunca volvió a ser igual, en su interior había un vacío difícil de explicar, sus ojos brillaban, pero ese brillo era diferente y sus brazos que extendidos pretendían abarcar el mundo entero para sanarlo, perdieron fuerza y flaquearon, tanto que cerraron  la posibilidad de volver a amar.      

Lágrimas invisibles fluyeron derramando sin parar, ella sin su amor y el con alguien y vacío en su corazón, pero cada quien sigue su camino respirando el mismo aire,  viendo el mismo cielo, lidiando con  sus cotidianidades y desenredando nudos creados.

 

LINA MARIA PALACIO.