Alma Lorenia

Abel

Fue un dolor desgarrador

el que sentí cuando llegabas

mi vida la entregué a Dios

si la tuya se lograba.

 

Se desvanecía mi suspiro

el tuyo apenas comenzaba

entre llanto y sonrisas

una luz me iluminaba.

 

Perdida entre sombras

expié todas mis culpas

retorné a tu lado de repente

besé tus manos y tu frente.

 

Te he contemplado al crecer

entre tropiezos y aciertos

acompañándote y guiándote

no sientas un futuro incierto.

 

He temido que no comprendas

que no es falta de amor

el que yo te reprenda

a veces por tu error.

 

Ya eres un joven apuesto

lleno de ilusiones y proyectos

tu inteligencia me deslumbra

amor, tienes mucho talento.

 

Úsalo mi cielo con cordura

siempre con respeto y sabiduría

tendrás un futuro bello

colmado de triunfos y alegrías.

 

Te amo corazón de mi vida...