Murialdo Chicaiza

LA PAZ

No vino el buen Galileo a traer paz a esta tierra, no vino

Dijo que traía espada, temor y se enfrentó a ellos

A los de siempre, quienes, ni tardos ni lentos

Tramaron quitarle la vida, era un estorbo

La presencia del galileo, un escándalo.

Las mesas habían sido volcadas

Traía látigo e ira en sus ojos.

Llegó humilde y poderoso

Manso y con la garra

Del león de Judá

Jesús sabía

Que no podría

Esperar más tiempo:

A César lo que es del César

A Dios lo que es de Dios, el amor

Lo acorralaba por sus costados, el amor

Que algún día podría renovar a los hombres

Esta sería su creación de dios-hombre, de misterio

Y vino el beso en la mejilla, la corona en la herida frente

La agonía en la cruz y la muerte. Fin del primer acto. Más vive

Como vive aún el bien y el mal en el adánico ser de cada hombre.