DanaeQ

Para mi amor volátil.

¡Canta, mi bien, canta!

... Como una mariposa abriendo sus alas,
enfrentándose al  avaro viento.

¡Canta, mi bien, no dejes de cantar!

... Como las gotas de lluvia que se lanzan invidentes por la cajita celeste,
danzan entre esos majestuosos charcos ignorando la procedencia de las aguas sombrías.

¡Canta, mi bien, canta!

... Como un eco que retumba en los rincones de un abismo,
acariciando con fuerza cada espacio de tu preciosa espelunca.

¡Canta, pájarito, canta!

... No agotes la luz de tus ojos que bien de amparo me han aguardado.
Mueve tus pies inquietos que de olvido están sedientos, muévelos sin estancar el porvenir de tu mirada.

¡Camina, mi cielo, camina!

... Vístete de nubes claras y danza desnudo cual si fueras mar eterno,
mar que ha sido testigo de mis entrañables dolores.

¡Corre, mi bien, corre!

... Corre despierto aunque el sol que compartíamos nos haya borrado del camino.

¡Ama, mi dulce pájarito, ama!

... Ama aquellos segundos que llevan mi nombre.
Ama el brillo del día que me arrebata tu boca.
Ama el sonido de mi mano que empuña este lápiz triste.
Sonríe. sonríe que aún el ocaso besa tus manos.

¡Vuela, pájarito, vuela!

... Como una hoja perdida que ignora su destino.
Como un suspiro ciego que se cola en mi vestido.
Como una mirada intrépida que me besa la vida.
Como este verso mudo que te roba el olvido.

 

 

Pájarito, no estés llorando, tienes más lunas por acariciar.