Eduardo A

Despierta

Me duele tu tristeza,

me impacienta tu inacción.

¿Hasta cuando el estoicismo

sobre las aristas afiladas de la vida?

Corre la sangre de tu sangre,

se desliza por las calles de tus días

¡Despierta! Acaso

¿Se heló tu corazón?

¿No comprendes?

Anhelo disipar el vaho

que te vuelve somnolienta.

Más solo con letras

me es permitido buscarte.

Reacciona, el Amor te espera

anhelando redimir tu condena.

No te tardes.