cecily olwood

no hay que olvidarse

El estudioso y el culto 

impulsan el crecimiento 

desde el nacimiento de la sociedad 

hasta los días presentes.

 

Pero no hay que olvidarse nunca

del que con su trabajo ensucia 

sus fuertes manos ya lastimadas 

y cubre su rostro con sudor.

 

No hay que olvidarse del que 

forma parte de esta patria

con su cuerpo y alma trabajadora

y al que llaman ignorante.

 

Del que esta por debajo del intelectual

y al que le cuesta  aveces el cuerpo

llegar a una vida digna haciendo lo 

que el estudioso no hace.