Carlos Fernando

Echó su red el pescador al mar

Echó su red el pescador

al mar, la echó con la intención

de llenarla simplemente

de la pesca diaria

por el constante afán

de llevar los peces a la playa,

y entregar la pesca

al patrón de la barca.

 

Tiraba la red al agua

simplemente, porque en su corazón

de pescador, lanzar la red

para pescar, era lo más

natural de hacer,

su tarea constante;

como tarea constante

es del mar, empujar

la marea hacia la playa.

 

Tan natural como le es al trigo

espigar, o como a la vid

le es  entregar

a los pámpanos su vida.

 

Como le es natural al viñador

hacer el vino en el lagar,

para escanciarlo cuando

está maduro a la cuenca 

de los vasos limpios.

 

En la tarea de sacar

peces del mar,

sin darse cuenta,

el pescador

fue sacando también

Ostras que adheridas a la red,

Cerradas por la fuerza

de las valvas, guardadas

en su interior traían

preciosas perlas,

las cuales no es necesidad

el poseerlas

para sentirse ricamente 

abastecido de riquezas.

Con solo verlas, pues nada hay

en realidad que se posea,

si el dueño de todo

es Uno solamente,

los demás tan solo somos

espectadores de toda su grandeza.

 

Y de la obra preciosa de Sus Manos,

al pescador le basta con saber

halladas las perlas,

como parte de su paga,

sabiendo que ya no están más

escondidas en el mar,

donde él no tenía idea

que se hallaban.