Josefina 46

AL MAESTRO VIOLONCHELISTA

 

De los instrumentos de cuerda 

eres tú el más bello,

majestuoso y elegante

soberano violonchelo.

 

Pero hoy veintisiete de abril 

permanecerás callado, quieto 

esperando paciente el abrazo febril 

complemento de tu musical encanto.

 

¡Ya no se deslizarán por tus cuerdas 

aquellas virtuosas manos,

ni te rozarán sutilmente

las cerdas de su arco!

 

¡Ya tus acordes quedarán dormidos 

en el lento del adagio, 

ni serás protagonista

de vítores y aplausos!

 

¡Ya tu caja armónica de resonancia 

dejará de brillar en los teatros,

porque dentro de tu “alma” 

algo se rompió en pedazos!

 

¡Ya no te llevará de la mano

como al niño más amado

aquel que a ti dedicó su vida

siendo por el mundo aclamado!

 

¡Y como tú la afición musical

llorará su ausencia, pero allá arriba 

sonarán en su honor clarines de fiesta

por el Maestro y más grande humanista 

Mistilav Rostropóvich, Violonchelista!

 

D.E.P. 

 

 

Fina