Luis Alvarez

HEPTASÍLABOS CON UNA ESQUINA ROTA

A Mario Benedetti

In memoriam

                                   ::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

…Precisamente, hoy

tu gran última esquina

de agigantados sueños,

para mí, se rompió...

se rompió en Primavera.

Un amigo común,

de aquilatada senda

me dio la ingrata infausta.

 

Y fue en ese momento 

en que mis pardos ojos

aunados a mi mente,

veloces cual centellas,

desvelizaron todo.

Y un filme de la vida,

como gaviota exhausta

que huye de un Invierno,

recorrió mil parajes:

Mis primeros saludos, 

teniendo por testigos

las luces de La Habana

y el viejo malecón.

 

Después, en Nicaragua, 

la de los viejos mitos

de Darío y Sandino.

Y luego en Venezuela,

la estrella combatiente,

y finalmente aquí,

en Roma por la paz,

fueron otros saludos

ya sin presentaciones.

 

  Ahora, amigo Mario

no podré saludarte,

pero sí acordarme

de lugares vacíos: 

Los controles de Blanca

quedaron sin objeto,

y el gran amor de Laura,

quedó sin el jagüey.

 

Pero tu gran espíritu

recorrerá la América,

sin preguntar siquiera

será “Quién  de nosotros”

 recogerá los frutos,

y la tu esquina rota

enderezada ya,

hollará el horizonte

y todos te daremos...

las “gracias... por el fuego”.

 

 © Luis  Álvarez  L.

 Roma, 19 de mayo ( en  Primavera) del año 2009.