Kike Alonso

SOLEDAD 2: ATURDIDO

Tan experimentado en dolores, 

aturdido de encarceladas soledades

siguen tan intensas,

ataviadas de pena

y orejeras olvidadas.

 

Tan difamado el descrédito de mi Libertad,

sin que nadie venga a regalarme Nueva York,

nadie que venga a sanarme

obligándome a morir en

todas mis noches rotas,

en cada desconexión de mi Alma,

en cada chantaje de mi ausencia.

 

Soledad,

túnel pétreo,

caminar lento y enraizado,

brecha insaciable y oscura,

hambre traicionada de dignidad.

 

Soledad,

inerte, pósate en mí,

emborráchame de pena,

sin la agresiva desdicha del vacío,

sin el moribundo olor a final maltrecho,

prestándome  una secreta esperanza

que no veo

pero que se queda.

 

Tan aturdido,

tan indigno.