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Reflexiones

 

A veces se tienen o se ponen demasiadas expectativas en algo y se crea una realidad virtual de lo que quieres o deseas ilusionándote en exceso con ello, sin tener en cuenta que lo que quieres o deseas se pueden ver influenciadas por multitud de circunstancias. Cada uno es como es y no nos podemos exigir más de lo que somos y con frecuencia nos falta generosidad para admitirlo. La educación, experiencias vividas, nuestros gustos, opiniones, costumbres van dibujando nuestra forma de ser y en esencia haciéndonos ver la vida en la forma en cómo lo hacemos. La vida no es como en las películas, o las novelas rosas. La vida es realidad y en ella cabe todo, lo bueno y lo malo, y por supuesto lo intermedio o regular.

Con frecuencia te ilusionas con algo o te preparas para algo que en tu imaginación ya has vivido y llega el momento de la realidad y no todo sale como tu esperabas con el “chasco que eso conlleva\". Así que con frecuencia me digo, ¡vive el momento y acéptalo como te viene dado!, pero no puedo evitar esa pequeña decepción de que ello no coincida con lo que previamente yo esperaba. Y esto en general me ocurre con todo. Quizás, probablemente porque me gustaría vivir en mi propio mundo en el que las cosas fuesen como a mí me gustarían, un mundo que seguramente para los demás no tenga nada que ver con el suyo, pero que al fin y al cabo sería mi mundo. O tal vez todo radique en que soy una inconformista, una romántica o una ilusa…no lo sé. Así que con cada día que va pasando una va aprendiendo, tengo que reconocer que muy despacito, que mi realidad no es la misma que la de mi vecino y que en esta vida hay que convivir con múltiples realidades y así ir tirando. Ir aprendiendo que no vale la pena hacer planes pues éstos se pueden torcer, a no esperar demasiado de los demás, cada uno da lo que puede dar, y a no exigir ni esperar demasiado. Ir tanteando el día a día y procurando ver lo mejor del momento sin poner demasiadas expectativas en ello. Con todo y aún siendo consciente de todo esto no puedo evitar el retirarme a ese mi mundo en que las ilusiones se palpan en el aire y que me permite cargar pilas y desconectar de lo cotidiano, aunque luego al aterrizar en el mundo real me vuelva a llevar otro pequeño batacazo…y así mi vida sigue.