kafkegard

Testigo de mi amor

¡Oh! Dulce testigo

del amor que tanto expreso,

de mi corazón te encargo

el amor que a ella profeso.

 

Sos luna el mensajero

de este tan fiel encanto,

que a mi amada le entrego

como un sol de verano.

 

Sos el amor que siento

tan humilde en mí pecho,

de este tu fiel caballero.

 

¡Oh! Dulce luna

testigo del amor,

como mi amada ninguna,

pues, ella es un primor.

 

Sos como el amanecer

tan viva y muy bella,

en el mejor florecer

de la bella atenea.


Mi amor es menester

de mi alma tan tuya

que nunca ha de envejecer.