Juan Senda

***A ELLA***

 

  A ELLA 

 

Fuiste cobijo en mi sombra

en mi sombra como amada

colina de mis caricias

cazadora de montañas

la que libaba mi boca

y endulzaba mi garganta.

 

Yo le cogía los dedos

y su boca devoraba

como el mar liba las peñas

sin cansarse de besarlas.

 

Le desplegaba las velas

cuando los vientos soplaban

ella se apresaba a mis drizas

y a lo firme de mis jarcias

y cuando soplaban vientos

yo arriaba la mesana

y cuanto más viento soplaba

más andaba la Fragata

y al levantarse de popa

la proa más penetraba

y los estay se movían 

por la fuerte marejada

y cuando paraba el viento

la Fragata descansaba.

 

Así pasaba la vida

tan feliz con mi Fragata

la que llevaba a los puertos

como diosa y capitana

la que soñaba conmigo

de la noche a la mañana

dentro de mi camarote

donde las musas atraen

las delicias marineras

en las tarde solitarias

libando sus labios puros

toda su boca y garganta.

 

 

Y cuando soplaba el viento

le bajaba la mesana

ella se hacía a mis drizas

y se abrazaba a mis jarcias

y cuando había bandazos

se quejaba y suspiraba

porque caía la proa

en profunda pantocada

y así quedaba dormida

más tarde se despertaba

y se miraba al espejo

y se fijaba en su cara

en su melena sedosa

y sus mejillas rayadas

de los besos recibidos

de aquel trovero de gavias

que navegó cinco meses

con la más linda Fragata.

 

Y todavía recuerda

las dulces glorias pasadas

y no me importa decirlas

y no me pesa contarlas

fue lo mejor de mi vida

con mi hechicera mulata

perla del mar del caribe

que resultó ser mi amada

la más bella que yo tuve

la que más glorias me daba

la que más feliz me hizo

aquella hermosa zagala

que cuando la veo pasar

y se para en mi ventana

para mirar donde estoy

dentro o fuera de casa

mas cuando salgo al balcón

me mira, se va, y calla

y muchas veces le digo

todavía estás más guapa

ella con media sonrisa

desde allí besa mi cara

con aquellos ojos brujos

y calladita se marcha

pero yo la sigo viendo

en la prudente distancia

ella me vuelve a mirar

si yo sigo en la ventana

y le recuerdo por señas

nuestra vida en la Fragata.