la negra rodriguez

ELLOS SOLO SE MIRABAN

Al pie de la ventana

pasaba aquellas tardes

cuando el sol decaía

con rayos de oro y grana.

 

Y eran en ese instante

dos luceros titilantes

que miraban  en otra ventana

a dos soles rutilantes.

 

La niña, trémula, ansiosa

esperaba enamorada

que llegase cada tarde

aquel que tanto la miraba.

 

Y de ventana a ventana

ellos solo se miraban,

 nunca se dijeron nada

Pero amaban.


Solo mensajes mandaban

con la amiga más cercana,

convertida en confidente

de los dos que así se amaban.

 

Cuando ella enfermó,

esos soles se eclipsaron,

ya no  encendían las tardes

que pálidas se morían.

 

Y cuando al fin regresó

lloraron rayos de  oro

en un amanecer brillante

que se volvió claro día.

 

Una tarde, aquella niña

esperaba en su ventana,

pero él nunca apareció,

Vio nacer melancolías.

 

Ella tan solo de catorce

Pero  intensamente amaba.

Esos soles la quemaban

Porque con pasión  miraban.

 

Ella no sabía nada…

solo amaba