Enrique Dintrans A.

EL BROTE FILOSOFAL

La razón odia afecciones que el corazón olvida
El olvido no recuerda la razón del corazón
El recuerdo vacila entre el corazón de la razón y la razón de la memoria
Por lo tanto:
El corazón conoce razones que la razón desconoce
o bien, simplemente ama
y la razón viene después a cuestionar las cosas
hasta que el corazón se enfada con la razón
y ambos terminan enemistados.

El corazón le dice a la razón: ¡tú no piensas!
Y la razón le responde: ¡Tú no amas!

La memoria se confunde de tanta palabrería
y se retira a la contemplación del olvido
hasta que brota de la piedra filosofal
un cerebro lleno de pétalos
y espinas olvidadizas..

E.D.A