kavanarudén

Sentimientos malditos




En el silencio pútrido, marchito y oscuro de un corazón malvado, endurecido, petrificado, se dieron cita sentimientos negativos. Tenían que ponerse de acuerdo en cómo destruir al justo.

 

La primera en tomar la palabra fue la envidia. Se levantó solemnemente. Su traje era impecable. Su presencia imponente. Su mirada turbia y rasgos fuertes, duros, nada complacientes. Comenzó su discurso:

- Esa creatura, - hizo énfasis en la palabra “creatura” -, que no llega a ser “humano” evidentemente, es de gran fastidio. Hace alarde de su arte. Cree de saber mucho. No se somete a nuestras intenciones. Tiene la pretensión de pensar por sí mismo y hasta de dar su opinión libremente. No quiere hacer lo que hace siempre la manada, sino que quiere correr libre a su ritmo. Es propio asqueroso. Algo tenemos que hacer. Me da propio asco – arrugó su rostro deslucido y escupió sonoramente después de haber carraspeado -

 

Rápido y pronto se  levantó el odio. Su traje era todo arrugado, viejo, a jirones. Sus ojos oscuros rojizos se abrieron y miró a todos con un aire de desprecio.  Ya se los había dicho yo hace tiempo, pero, tercos como son ustedes, no me hicieron caso. Yo siento tanto desprecio, ira, rencor, rabia infinita, hacia esos seres que andan por ahí siendo lo que son, con una sensibilidad a flor de piel, que no pueden ver un tramonto, porque ya les entra la “maldita” inspiración, la asquerosa “musa” y ya están escribiendo, pintando, actuando o, peor, cantado. Seres vulnerables que fácilmente se les puede hacer daño, será fácil herir a esa…. ¿cómo la has llamado? – miró profundamente a la envidia – ah si, “creatura”. Asquerosa creatura…..

 

Permítanme queridas hermanas, por mi tan amadas, adoradas, respetadas, decir la mía – una voz ronca, profunda, propio de ultratumba – sin levantarse comenzó a hablar la hipocresía. Pues si, tienen razón todas ustedes mis aduladas. Ese ser nos está dando mucho fastidio. No me canso de observarlo. Desde hace tiempo lo tengo en la mira. Lo veo sereno y tranquilo, dentro de todo, aunque si tiene sus situaciones personales... Cada vez que tengo el disgusto, la nausea, de encontrarlo lo saludo. Lo abrazo fuertemente. Le digo que tiene talento, que es una persona adorable, sensible, cariñosa, que no he visto ser tan puro y hermoso como él….uffff que repugnante realmente lo siento. Pero no puedo hacer menos, es mi natura.  Ustedes saben lo sincera que soy, soy la madre de la sinceridad, eso se demuestra en el gran aprecio que siento por ustedes, mis queridísimas, daría mi vida por cada una – les sonrió, volteó su rostro e hizo una mueca imperceptible; repitiéndose dentro: se las llevara el diablo a todas…. -

 

Casi nadie se dio cuenta cuando empezó a hablar la inferioridad. Menuda, casi imperceptible. Curva, arrugada, manos largas y oscuras, rostro pálido, sonrisita macabra, sus ojos se movían nerviosamente, dando la sensación de inquietud. Conozco la tan mencionada creatura, si, sé que soy su punto más vulnerable. Yo estuve cuando nació, fui yo quien lo tomé en mis brazos cuando vino a este mundo, la despreciaron. La conozco profundamente. Me ofrezco, humildemente, para hacerme presente en su vida y poder hacerle mucho daño, basta poco, aunque si últimamente me resulta más difícil doblegarlo, pero lo intentaré de cualquier manera. Lo lograré – dijo casi gritando - .  Un aplauso se elevó, agitando el pútrido ambiente donde se encontraban. 

 

Yo puedo hacerlo sola – los aplausos cesaron inmediatamente – la voz serena y fina de la soberbia se alzó por todo el auditorium. Yo sé cómo se maneja el ser humano. Basta que aprenda un poco y ya, verás como se creerá mejor que los demás y hasta los despreciará. Que seres asquerosos los seres humanos. Nada más ver la historia, como entre ellos mismos se desprecian y destruyen gracias a mi grata presencia en ellos, mis viles esclavos. Déjenme a la tan trajinada creatura a mi y verán, haré lo que todos ustedes son incapaces de hacer, lo juro por mi nombre: soberbia-arrogancia.

 

Hermoso discurso, pero conociéndolo no es tan propenso a vos querida – replicó la traición. Se destacaba por su belleza infernal. Déjenme, yo me encargo. Basta con tocar algunos corazones y traicionaran la confianza que él mismo ha depositado en ellos. Desvelarán sus más profundos secretos, aquello que solo él ha confiado a éstas almas débiles y eso será un golpe mortal para él. Se los aseguro. En menos de 24 horas será un caso cerrado, se los aseguro.

 

No es necesario – una voz desde el fondo se hizo oír – si confían en mi, yo haré todo lo posible para destruirlo. Todos miraron hacia atrás y apareció una figura horrenda, diabólica, propio como sacada de una pesadilla. - ¡OH!, bienvenida a nuestro refugio, querida falsedad-mentiradijo alegremente la envidiaes un placer tenerte entre nosotros.

– Gracias hermana, - respondió quedamente – Todos ustedes me conocen. He destruido grandes personajes, he organizado guerras, he enemistado familias enteras, mi veneno ha corrido por la sangre de grandes personajes históricos. Yo me ofrezco, humildemente para atacarlo y acabar con él. Mmmmm la cosa me entusiasma y no poco. Solo con decir algunas cositas que no son verdad, alguna otra calumnia, todo terminará más pronto de lo que pensemos. Una sonrisa se dibujo en su figura, cerrando sus nauseabundos ojos, sentía un gran placer…

 

Mientras los “malditos” sentimientos organizaban su plan, el justo a lo lejos, en un pequeño templo a orillas del mediterráneo, sin tener el valor de alzar su mirada, repetía en lo profundo de su corazón: “Señor, ten piedad de mi que soy un pecador” a su lado, sin que se diera cuenta, sentado junto a él su ángel con una mano reposando en su hombro. Con voz quebrada susurraba: Padre nuestro que estás en el cielo…..