monstruilia

la ventana suena triste...

Aferrarse es bueno

Me miento a cada instante.

No.

Dije una vez, y quisiera repetirlo.

El corazón y el cerebro se pelean, muerden y destrozan.

Y mi mirada sigue confundida…

No te miento.

Tuve tiempo de sobra para pensarte, no te pensé

Te saboreé.

Sabes…sabes a la más dulce de la miel. De esa,

De esa que empalaga…

Después de la primera cucharada.

Pero sigues comiendo, por gula…

Para que nadie más la pruebe y se embelese.

Le he mentido al viento, diciéndole que has cambiado.

Le he mentido a mi madre, diciéndole que sos perfecto.

Hasta te mentí a ti… te dije. – te entiendo.

Siempre alabe mi astucia… ¿cual? ¿la que deje en el librero?

Pero no me miento…yo tampoco soy feliz.

Lo repito, no soy feliz.

No ahora, no que lloro, no, que aguanto y que sostengo.

No que callo, y que miento, no, que arrebato y me contengo.

No soy yo, soy mi madre, soy la tuya, soy tu abuela.

Soy letargo, soy sumisa,

De Jessica

La “jota” nada mas

Remedos de niña prodigio,

Mujer a punto de progresar.

No te dejo atrás, tú te quedas.

Dame tiempo... te repites.

Me lo gritas.

Te lo doy, la vida entera,

Ya no vuelvas.

No soy feliz.

No te miento.

Te amo…mi infeliz amante.

Te amo. Como a nadie.

y no es metira...

eso no.