Vulperio

Soneto a la Noche

En el lóbrego cielo vuelto gris por la luna,
princesa de la noche, hermosa entre las más bellas,
domina sobre las tienieblas entre las estrellas;
envuelta en una sacra y enigmática aura.


Las montañas son difusas entre etérea bruma,
que desliza como espectro entre negras arboledas.
Los melancólicos lobos le aullan a ella,
a la desinteresada luna, tan plateada y pura.


Los árboles grises susurran lamentos,
como queriendo calmar el obscuro silencio
se dejan mecer por la tristeza del viento.


La noche suspira melancólica belleza,
la niebla se desliza con sutil ligereza,
Obscuridad y silencio son su escencia.