ronald tadeo ramirez elizalde

𝐀𝐌𝐀𝐑𝐓𝐄

Amarte es haber devuelto mi alma a la vida, aquella que vagaba, solitaria y perdida, buscando entre los caminos de la eternidad un corazón donde descansar y un amor que le enseñara a soñar.

 

Amarte es haber recibido el paraíso como premio, es descubrir que la felicidad no es un sueño, sino una hermosa realidad que florece en mi pecho cada vez que te pienso y te vuelvo a amar.

 

Amarte es contemplar las estrellas brillando en medio de la noche más oscura; es encontrar luz donde reinaban las sombras, esperanza donde habitaba la tristeza y un motivo para vivir cuando la vida parecía perder su belleza.

 

Amarte es comenzar a vivir de verdad, es hallar serenidad en medio de la tormenta, es sentir que, aunque el mundo entero esté en guerra, mi corazón encuentra paz cuando tu recuerdo me abraza.

 

Amarte es sentir que un ángel desciende del infinito, que el cielo me susurra tu nombre al oído y que, entre los misterios de la creación, Dios ha permitido que nuestros caminos se encuentren para darle un nuevo sentido a mi corazón.

 

Amarte es llevar por el mundo un evangelio de ternura, predicar con mis actos la bondad y la dulzura, demostrar que el amor verdadero no necesita grandes riquezas, porque su mayor tesoro es la nobleza de un alma que ama con pureza.

 

Amarte es elevar mi espíritu hasta el Creador, dar gracias al cielo por este sentimiento, entregarle mis anhelos, mis plegarias y mi tiempo, y pedirle que bendiga este amor para que crezca en paz, en fe y en entendimiento.

 

Amarte es vivir en armonía con la vida, es comprender que hasta la herida más profunda puede sanar cuando el corazón encuentra compañía; es descubrir que el destino tiene caminos misteriosos y que, a veces, los encuentros más hermosos nacen cuando menos los esperabas.

 

Amarte es encontrar el sendero perfecto para continuar este viaje llamado existencia; es caminar con esperanza hacia el futuro, sin temerle a las noches ni a los días inciertos, porque el amor verdadero convierte cada paso en una promesa de dicha y permanencia.

 

Amarte es haber cumplido mis sueños más profundos, es encontrar en una sola persona la belleza de un universo entero; es descubrir que no necesito poseer el mundo si puedo compartir contigo la riqueza de un amor sincero.

 

Amarte es mucho más que pronunciar tu nombre, mucho más que sentir que mi corazón te llama; es descubrir que, entre millones de seres en el mundo, mi alma encontró una razón para quedarse y mi corazón, un motivo para no dejar de amar.

 

Amarte es mirar al cielo y sonreír agradecido, es sentir que cada latido tiene un propósito, que cada amanecer trae consigo una esperanza y que cada noche, antes de cerrar los ojos, puedo darle gracias a Dios por haberte convertido en mi más hermoso pensamiento.

 

Amarte es haber encontrado mi paraíso en la Tierra, mi refugio en las tormentas, mi paz en medio del ruido y mi sueño más hermoso hecho realidad.

 

Y si algún día me preguntaran qué significa amar con toda el alma, no buscaría respuestas en los libros ni palabras en los poemas: simplemente pronunciaría tu nombre y respondería, con el corazón en las manos:

 

AMARTE…

ES HABER ENCONTRADO EN TI TODO AQUELLO QUE MI ALMA LLEVABA TODA UNA VIDA BUSCANDO.