María

Secretos

Abre mis ojos una verdad lacerante. Me desarmo en mil ruinas, rodeada de mi realidad que se desploma. Sólo puedo ver imágenes rotas ante estas murallas de vacío. Encuentro al ser más oscuro, ese que se manejó siempre con silenciosos secretos. Mi sangre, helada, me compele a decirle “Adiós”. Tras un desierto de semanas me encuentro sola en un sepulcro. Pero empapada de dolor comienzo a sentir paz. Esa paz que brinda la vida sin mentiras