LIZ ABRIL

MI POESÍA Y YO

 

 

Si se trata de confesar voy a decir… que para mí el día de la POESÍA… es todos los días.

Para mí la poesía es respirar… es estar “viva”.

Es mi manera de decirle al mundo lo que siento.

Es el grito de dolor, la carcajada, la mirada ausente buscando en los recuerdos.

Es aquel pasado que no fue y el que fue y aún sigue latiendo.

Es espiar por la ventana y descubrir el sol aún en medio de la gris  tormenta.

Es  esa barra rompiendo eslabones de aquella pesada cadena.

Son las palabras jugando en los umbrales de la cordura junto al amor, al desamor y a todo.

La poesía navega por mis venas

La poesía naufraga  en la nostalgia y se esconde  burlona en los rincones

Para luego asomarse al borde de ese precipicio… con unas alas enormes.

Aunque a veces reniegue y la condene a morir en soledad en un cajón, ella insiste y trepa por mis manos, tiembla en mis dedos y explota en mi garganta como un río turbulento que no cesa y ata … una tras otras las palabras.

A veces no encuentro límites ni atajos.

A veces al borde del abismo…la poesía es quien me rescata de mi misma

Y en medio de los vaivenes de la vida  sólo somos...

mi poesía y yo.