jorgam

LA VIDA, ESA SEDUCTORA

La vida no deja de sorprenderme

cuando uno está a punto

de bajar los brazos

ella, caprichosa,

se empeña en evitarlo.

Seductora y coqueta,

ofreciéndose cual mujer

que deja caer su vestido,

y uno no puede negarse

a beber ese nuevo trago

y descubrir el sabor

que habrá elegido esta vez,

qué efectos surtirá

en nuestro interior profundo

y si esta será, finalmente

la pócima que se presumía extinguida

para por fin, volver a morir de amor.