María

De historias...

Alto y esfumado el sol estaba en todas partes. En el jardín de invierno ardía su memoria poblada de historias, a pesar de que su mirada no había abandonado la adolescencia. Un mapa circular cerraba sus sentidos. Los sucesos se repetían, idénticos. Caballeros radiantes que luego demostraban opacidad. Las conjeturas la indujeron a salir. Caminó horas. Todo en ella era extremo, intenso. Volvió a su casa iluminada por harapos del sol. El aire fresco había despejado su mente. Y el Destino, conmovido, ya comenzaba a girar el timón.