ocsirnaf

El amor... débil como una hoja

 


Apoyo la cabeza sobre mis sueños,
cubierto con la imaginación que me queda,
para que lo imposible se esconda y ceda
y así poder convertir en esperanzas
todos los días de vida que me quedan.


Igual que el amante que cree profundamente en el amor,
Incluso si el amor no cree en él... ni lo acepta...


Contemplo ese camino largo... sus obstáculos,
pero prefiero amarte con toda mi alma,
que inundar con lágrimas todo el dolor que siento.


Y voy ha darle la vuelta a mi debilidad
para así poder rendirme a las vergüenzas de mi orgullo.


El amor se niega,
pero siempre mantiene las esperanzas inquietas
Y es en la oración que hice de este humilde poema,
donde me siento mas cerca de ti al contemplar cada estrella
y poder darme cuenta que tu eres entre todas la mas bella.


Todo empieza cuando el amor envuelve a un corazón
Y alguien lo expulsa de su mundo con amable tristeza,
al igual que las hojas pierden su color en el otoño
y son expulsadas del árbol que hasta ese día las besa.


Y es como esa hoja que cae en los brazos de un río áspero.
para dejar la vida tranquila de su inseparable sueño de primavera.
y olvidarse así de las melodías que su madre naturaleza
le cantaba con su dulce brisa hasta que llegaron los vientos de otoño.


Pero esa hoja en su intento de independencia
no podrá vivir sin el recuerdo de su árbol amado
y será atrapada por la fuerza
de tempestades y tornados,
llevándola a lugares donde jamás había estado.


Las lágrimas brillan en mis ojos,
porque yo estoy deseando
que tus manos pequeñas me abracen,
y que la amabilidad de tu alma lea
los mensajes de mis débiles sentidos.


Como esa mirada en blanco y negro,
incapaz de dibujar sonrisas de colores
O incluso fingir qué me da igual lo que hagas...
o después de verte cada día en medio de la gente
y hacer como si nada...
mientras que el corazón se me encoje
Y el dolor me agota el alma.


¡ Qué miserable es la sed !
para quien bebió de las fuentes del destino.
¡ que miserable es el destino !
Para el que se tiró en la piscina de su pasión oscura,
sin la habilidad de poder nadar en agua limpia y pura.


Mi suelo se convierte en tu cielo cuando pienso en ti
Y tu cielo en estrellas que velan mi desesperación,
ellas me rodean de brillantes halos de bonitos deseos.


El amor es un sueño robado por nuestras almas del paraíso,
que llena nuestro cuerpo con la virtud de poder amar


Queremos volver a probar su dulce... a veces,
para olvidarnos de nuestro corazón desplumado, 
Y así reproducir de nuevo sus endulzadas melodías,
y recordar en otros brazos los brazos que yo sentia.


Pero mis lágrimas se ahogan aún
y me sitúan en el silencio de una nueva noche
En lo profundo de la soledad de mi corazón.


Se extiende sobre mi el dolor del desierto.
Tus espinas siguen plantadas en mi alma
y desgarran el interior de mi pecho.


No he sido el mejor amor que se tiene,
ni reniego de mis pecados y errores.


Te entregué el amor toda mi vida,
ese amor que se instaló con calma,
mientras tu tierna brisa me sacudió,
durante las primaveras del alma.


Tus sombras cubren los días de mi verano
y siento el ardor de mis deseos de soledad.


El amor...débil como una hoja.

Siempre derrama lágrimas sobre sus inviernos.
esperando a que en primavera su amor pueda ser eterno.