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Mi querida María ( María Hodunok )

 

 

Mi querida María...
A todos los humildes poetas nos debería doler lo mismo
cuando ese alguien querido entristece y la vida se le hiere.
Es como andar ciegos en la oscuridad de un abismo
sin las manos de esas personas que todavía nos quieren.

 


Mi querida María...
quizá yo no tenga esas alas de ángel que hoy necesitas.
Y tan solo pueda darte esa poca ilusión que me queda.
Quizá no pueda traerte esas tus mañanas mas bonitas
Pero no puedo dejar que el resto de la vida se te muera.

 


No sé donde estarás ahora, ni quién serás realmente;
pero los poetas del alma no pueden sentirse indiferentes.
Y si hay algo que echamos de menos y nos entristece
es no ver entre los poemas del día, tu sol cuando amanece.

 

Estas palabras son...

para quien necesite un abrazo o un simple saludo.
Una persona que pueda aprovecharlas,

y que con ellas se pueda animar.


Una persona que alguna mañana

haya visto claras sus equivocaciones

y sus consecuencias.


Alguien que aun en el deseo de ser de otra manera,

tropieza siempre con la misma piedra,
esa piedra que nos sorprende

porque forma parte de lo que realmente somos,

aunque aún no lo sospechemos.

 

Escribo para quien frecuentemente

se descubre emocionado,
con el corazón girando como un molinillo

de deseos pero sin reconocer

de dónde proviene tal viento ilusionado.

 

Alguien así, entenderá que algunos días

el mundo queda muy bajito

y en otros nos aprisiona con su sombra.


Sabrá comprender también los días pesados

y plomizos en que nos encontramos varados,
sin dirección ni rumbo y necesitamos

que alguien a nuestro lado agarre el timón.


Se reconozca en ese esfuerzo

de remar, remar, y remar

hasta que de nuevo aparezca tierra en el horizonte.


Lloro esperanzas...
para que tu sientas todo eso y mucho más,
aunque no te atrevas a dejarte oír en esos ritmos,
que la vida seguro que aún tiene reservados para ti.

 

Nada sienta mejor al cuerpo

que el crecimiento espiritual de uno mismo.
Nada sienta mejor que aprender a valorar

el valor que aun tienes para los que te aprecian.
aunque se que nada pesa tanto

como el corazón cuando está cansado.


Nadie escribe sus sentimientos

sobre la dureza de una piedra...
todos lo hemos hecho sobre la debilidad de la arena.
Pero nuestro deber seria edificar

los sentimientos mas profundos

en la piedra para que nadie los borre.


Verás, María...

Poeta desconocida para muchos,

pero amiga para la gran mayoría.
Estaba pensando cuan hermoso sería que a todo el mundo,
otra persona le hubiese escrito una carta

o dedicado una poesía, inspirada en ella,

creada por su sola existencia.

 

Y que todas las gentes hubieran sentido

que algún otro ser las hacia suyas con afecto,
y no por lo más hermoso que hubieran mostrado,

sino por haber ayudado a huir

al monstruo que muchos llevamos dentro.


Nadie puede jactarse de ser persona completa

si no ha conocido varias veces la desdicha.
Nadie puede llegar a la cima armado sólo de talento.

Dios da el talento; el trabajo transforma el talento en genio. 


No puedo darte soluciones a todos tus problemas de la vida,
ni tengo respuestas para tanta negatividad y tanto temor,
pero puedo escucharte y buscarlas junto a ti.

 


No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro.
Pero cuando me necesites, estaré allí.


No puedo evitar que tropieces.
Solamente puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas. 

Mis palabras jamás podrían traerte al ser que mas deseas,

pero el estaría orgulloso de volverte a ver feliz.


Y quisiera amiga mía recordarte una estrofa
de tu poema:

\"Gracias, dulce amor mío\"

 

 -\"Tú bien sabes, dulce amor mió,
que soy una loca poetisa bohemia,
que caigo mil veces y otras mil me levanto,
y solo quiero al universo elevar mi canto\".-


No queremos verte como un alma 
que deambula silenciosa por la vida
En un oscuro laberinto sin salida.
Solitaria, sin sueños ni esperanzas.


Tu corazón puede cavar en el mar y nadar en la tierra
Más no es capaz de detener todas las tormentas;
Pero el alma puede partir el cielo en dos,
Y dejar que el rostro de Dios brille a través de ti.

 

Nadie es más solitario
que aquel que nunca ha recibido una carta.

 

Con todo mi cariño,

 Mi querida María Hodunok.


  OCSIRNAF  03/03/2014 ✍