MarinaC

Mujer del I al V

I
Hoy, a mediados de Febrero la calle silente y cómplice me hace sentir que los sueños y el reino de los cielos están dentro de quien se atreve a vivirlos; la paz, la justicia, la bondad, la humildad son rehenes de corazones que no se comunican.
Es grato encontrar un equilibrio individual pero sería excitante hallar al menos unos reflejos de sensibilidad, de acciones orientadas al bien colectivo; ¿hablaríamos en realidad de un equilibrio?
El miedo, la angustia… todos sujetan el cuello, el pecho y por dentro del pecho, se extiende hasta los ojos. ¿Resistencia? No lo sé. ¿Desistiré?
Aquí estoy sentada, sin ofrecer soluciones; escribiendo lento mientras en mi mente se atropellan las ideas.


II
Ser niña, ¡oh si!, quiero volver, podría dormir tranquila e inocente en los brazos de mi madre una noche como esta.
Ahora lloro,
lejos de casa,
de mis únicos amores:.
Los sollozos interrumpen.

III
¿Qué suerte hay que tener al nacer?
Nacimos sin saber pero entendíamos todo. Sí, reconocíamos de niños la justicia, la sinceridad, el respeto, la fraternidad, hasta el amor.
¿Cuándo decidimos apegarnos a pensamientos de otros, palabras de los que ahora ausentes se distorsionan y representan el discurso de tantos?
Nos ahogamos en corazones secos, en actitudes no sentidas, chocamos desprevenidos con venganzas de injusticias acumuladas. ¡Círculos!
El amor, el amor nos salvaría de la rutina. ¿Verdad Viejo? ¿Verdad Mamí?

IV
La libertad no sabe bien si hay culpa en el plato.
Quiero ver gente libre, orgullosa de compartir, de reír, de vivir, de promover el bien, gente que no se canse de ser verdad.
Nos morimos varias veces en solo un tipo de amor, sin distingo, ya es suficiente agonía.
No quiero morir en una libertad dolorosa, en una falsa libertad, no quiero morir de ojos hinchados.
¿Dónde se refugian las penas de amor en mi país? ¿No hay cabida? Amor y desengaño no son lujo, son necesidad.
Quiero un lugar para vivir no para tener. Quiero caminar y sonreír; dormir y despertar en paz, Y si me desvelo y lloro que sea por un amor que alzo el vuelo; que la paz no sea un estado de meditación aislado, los quiero a todos ustedes compartiendo conmigo la paz.

V
Ya ven! las letras, las palabras se desparraman, muchas veces se constriñen, las quiero laxas, eternamente laxas.

Marina

17.02.2014