Hector Adolfo Campa

Desvelo.

No te has dado cuenta

De cuánto deseo estar a tu lado.

Lo sé a ciencia cierta,

Basta con mirar el reino

De los sonámbulos,

Donde no has estado.

Lo sé, lo he recorrido

Cada noche desde mi traspatio,

Con el cigarrillo en mano,

Con tu ausencia dulce, predilecta.

Sí supiera cuánto le quiero,

Estaría en desvelo,

Caminando,

Viendo las estrellas.

Pero ellas no brillan tanto,

No me gritan que usted está

Trasnochando.

Lo sé, usted no sabe lo que siento,

Si lo supiera a ciencia cierta,

Estaría perdiendo la cordura,

Pero contenta.

Usted no toma en cuenta

Ese sentimiento prematuro

Que me rompe el pecho de pronto

Ahogado de sentimiento;

Y aunque precoz mi cariño,

Tiene pinta de haber vivido

Mil años en mi “sin sueño”.

Pero no me mal entienda,

Estoy contento del insomnio

Que provoca su ausencia,

Pues la noche se me pega al cuerpo,

Callada y traslucida,

Como lo es su mirada,

Como me figura su presencia.

Y me llena el alma de alivio,

Pues la alucino cada noche,

Como un sueño encantado,

Como enloquecido.

Y las noches se me pasan sonriendo,

Pensando en su esencia,

Con el sentimiento a derroche,

Alegre de que usted duerme,

Y yo la tengo tan cerca,

Enterrada en el recuerdo

Y en mis noches desiertas,

las noches que duermes hermosa,

Soñando,

¿y yo? 

Yo duermo si te encuentro a mi lado,

o si te he abrazado un minuto,

o contigo hablado un momento,

y si es el caso,

a duras penas.