alesantilli

En el reino de las hadas

Estaba en mi casa aburrido,
y un poco distraído.
No se me ocurría nada.
por eso imaginé viajar
al reino de las hadas.
Atravesé bosques,
valles, montañas,
lagos y lagunas.
Y al reino de las hadas
llegue al mediodía,
pasada la una.
En el reino de las hadas,
observe que los niños
no duermen;
pasan todo el día
jugando con los duendes.
La reina de las hadas
me recibió fascinada
y me obsequió
una brillante y antiquísima espada,
y un bonito par de guantes.
Pero éstos eran demasiado grande,
pues pertenecía a un viejo gigante,
expulsado de esa comarca
por ser arrogante y pedante.
El reino de las hadas
fue fundado por un hechicero.
Y debo serles sincero,
pues la historia cuenta que era un valiente y audaz guerrero
que tenía los puños de acero.
En el reino de las hadas
hay castillos de plata y oro.
Y debo admitir que,
estar allí un tiempo,
yo realmente adoro.
La luna brilla como ninguna,
en el reino de las hadas
y dicen que una sonrisa regala
durante las frías e invernales madrugadas.
A pesar de estas cosas bellas,
durante las noches oscuras,
sin estrellas,
deambula por las calles de la ciudad,
con mucha ansiedad,
una bruja malvada,
que desea poseer el trono
del reino de las hadas.
Es hora de retornar a mi hogar
Y abandonar este maravilloso reino.
Tengo que admitir que es un lugar regio,
pero sin falta tendré que volver,
pues mañana iré al colegio.
¡Adiós, reino de las hadas!
En mis vacaciones regresaré
Y tus tierras de ensueño
con placer atravesaré.