Edmundo Rodriguez

INFINITO GOZO

No sé si era ella 

que con todo 

el esplendor de su luz 

había separado todas las nubes 

que la rodeaban 

o  era el viento 

que nos acariciaba 

y de una vez nos dejaba al descubierto 

para que ella nos diera un baño 

amoroso de luz , 

o es que deseando ser la primera 

le ganaba la apuesta 

a las suaves olas del mar , 

que  nos esperaba 

despues de haber contado 

mil estrellas 

y haber contemplado la que 

nos llevó en su fugaz paso 

frente a nuestro cielo 

que nos cubría 

de la curiosidad de ella 

la buena luna 

que sonreía de la pasión 

que recibía 

de aquella playa 

en la cual 

tú y yo ascendíamos 

en un viaje 

de infinito gozo .