Estela Kobs

Algo serio

Tengo unos lunares

tan curiosos

preguntones; inexpertos.

Escucharon hablar

de tus besos

y desde entonces,

te has convertido

ilusos éstos,

en su más preciado objetivo.

Tengo otros,

esos son lunares viejos.

Mas sabe el diablo,

dice el dicho,

por viejo que por diablo.

Esos se callan,

pacientes esperan,

y guardan silencio

cuando vienen los nuevos.

Pero si me ven

con los ojos abiertos

y sin darme cuenta los miro,

ahí me reclaman,

o más bien me “claman”,  

esto es algo serio,

yo los veo enfermos,

deshidratados,

sedientos de tus besos.

Tengo en mi piel,

una revelación de lunares

la  furia de quienes

se creen con derechos,

basados únicamente

en lo consuetudinario.

Tengo en mi piel,

y esto también es algo serio

lunares casi muertos

en plena huelga de hambre

pretendiendo tus besos.

Tengo heridos,

tengo insurrectos

por los mismos motivos.

Tengo lunares

presentando denuncias

ante la corte de la propia Luna,

y verás,  

esto, que es lo más serio,

mucho me preocupa

pues puede la Luna,

en absoluto uso de sus atribuciones

 ante tanta queja,

ante tanto exabrupto,

negarme la fortuna

de la autorización

para poseer lunares,

con derecho a tus besos.

Y qué hago yo entonces,

esa es mi disyuntiva,

no sé si en defensa alego

la seguridad de que

como en mis sueños

volverás a besar mis lunares,

en oportuno término

y así conservarlos ilesos.

O si de una vez me allano

a tan inquisitoria perspectiva

en la seguridad

de que si vuelves un día

encontrarás,

y esto sí que es grave,

mi piel desolada,

sin lunares

porque faltaron tus besos.