Miguel Cruz

Las contaminadas aguas del Olimpo

 

En el desfile pronuncia a voz de canto de sirenas.

 

encolumnados prolijamente van, camellos hacia el

 

vidriero banquete de cortesias.

 

En la extrema oscuridad yacen masivas y torrenciales

 

 

lluvias a efectos flajelantes de silbados oidos de la

 

dureza del contaminado aire del quebrado tablon

 

ala buena de centinelas de hoy hasta mañana,

 

que a fuerza fria de atentas miradas que pesan

 

 

sobre ellos.

 

Lograron torcer la tan omnipresnete luz de

 

sudorosas e hirvientes gotas, que caian en el

 

mismo suspiro de emocion de una lagrima de cuspide

 

pasajera, como las algodonadas nubes de inferior

 

 

guarnicion en epocas del imperio solar.

 

Kilometros de diferencia se devaluan al haber

 

descuidado la ventana abierta hacia el olimpo,

 

que en sus pegagosas aguas, mil secretos y una

 

 

llave guardada en sus lejanas profundidades

 

del ayer, que cuanto brillo de nostalgia guarda y

 

cuanto suspiro pegajoso de furia larga,

 

de amarronado presente de las medias naranjas

 

 

semienterradas de un total dulce vacio que nomas ayer

 

fueron una entera.