Cuando yo muera, no quiero ser olvidado en un camposanto;
quiero que mi carne y mis huesos se purifiquen con fuego.
Quiero que mis cenizas las lleve el viento
por los caminos que nunca anduve,
pero que alguna vez en mis sueños, suelos míos, yo los pensé.
Quiero viajar por los mares y las montañas,
y volver como un río, abriendo caminos nuevos
con la libertad de mi pensamiento.
Quiero que nadie llore, porque he encontrado la felicidad;
y voy a hablar con mis muertos...
porque ya los vivientes no hablan conmigo.
Delalma
12-01-2010
CUANDO YO MUERA (IA)
No quiero el olvido de un gris camposanto
cuando mi viaje llegue a su final,
que el fuego bendito devore mi manto
y limpie los restos de mi cuerpo terrenal.
Que vuelen mis restos al viento entregados
por rutas que nunca mis pies recorrieron,
terruños distantes que fueron soñados,
los suelos que un día mis ojos previeron.
Anhelo cruzar por el mar y la cumbre,
tornar como un río de cause imprevisto,
rompiendo caminos con nueva costumbre,
pensando en rincones que nunca yo he visto.
Que nadie derrame su llanto en mi ausencia,
pues he de encontrar la total alegría;
ya hablo con muertos que habitan la esencia,
que el mundo viviente calló en mi agonía.
DELALMA
2026