nelida anderson parini

EPÍTOME DEL DESACIERTO.

Ayer pensé que amarte no debía

y no te amé quizá porque no quise,

pero este sentimiento que malquise

sin yo saberlo mí alma carcomía.

 

Tal era el fuego que en mí ser ardía

que imposible es ahora lo precise,

por más explicación que hoy improvise

narrar tanto dolor jamás podría.

 

Qué absurdo es todo aquello que ayer hice:

un sentimiento limpio desdeñé;

suplicio es esperar que cicatrice

 

este intenso dolor que me causé.

Irónico es que ahora valorice

aquel  hermoso amor  que ayer trunqué.