Felix Olivares

Llegando a casa

Llegando a casa después del trabajo

Con las fuerzas caídas cual estropajo

Y en su cama  encuentra jugando

Un ángel de risos, alegre saltando

 

Lo saluda con las más grande sonrisa

Que borra el cansancio cual suave brisa

Esa voz es la música más bella

¡Que no la iguala ninguna estrella!

 

Es la razón por la que sale temprano

Por quien camina bajo las estrellas

Por quien daría con gusto una mano

Su niña, su princesa: ¡La más Bella!

 

Ella extiende sus brazos sonriente

Y así le pide que se aleje

No por desprecio, más bien impaciente

De Jugar un rato con quien la protege

 

Es saltar al vacío y ser atrapada,

Por esos brazos en los que confía

Y en pleno vuelo  ser abrazada

Por el  mortal que de amor desvaría

 

Solo tres años le bastan para confiarle

A este hombre de golpe su vida

Y al volar su amor entregarle

A su padre, pues: ¡Es su consentida!

 

¡Hija mía! Gaviota engalanada

Nunca olvides lo bello de tu vuelo

Has alegrado mi vida desviada

¡Por  tu amor he tocado yo el cielo!