Afelío

Has algo por lo que pudieras matar.

Vastagos dejan de florecer al quererlos cortar,

has algo por lo que pudieras matar.

F.G.

 

He de moriri lejos de todo y todos extraviado en las cavernas humedas e interminables en mi cabeza, cosas pasan por sorpresa en el tiempo álgido, cierto esquema con franqueza y la verdad se vuelve un acido, anhidridos recorriendo el alma triste, encenegados en lo vacuo y a propio desgaste, el dolor insiste, ataca y profana las tumbas tales pesadillas en cama, mi cama es una albarda y mi inconsciencia la albufera de neurona dislocada, mortal cancer o el SIDA que propaga luego el cortesano tentado por tal cortesana, por no sentirse solo y sin nada, con lengua y sin habla, aleve tragedia berraca, para el escritor barroco la urraca obsesión amaistrada en lo poco a mediano control al éxodo del prosista inocuo que prefiere seguir perdiendo contra el erudito destacado, que engañarse venciendo al principiante bisoño.