Raúl Daniel

Compasión

Mujer, ven, te llamo...

deja que te abrace

o tome tus manos...

no sientas vergüenza,

tu alma, desnuda exponer;

mis ojos te ven

como en un espejo:

¡la soledad hermana!,

deja... que me dejo...

tómame y te tomo...

aunque sea un rato...

 

Mejor no finjamos,

no digamos nada...

esto no es pecado

(tener compasión),

y, si no es mejor,

tampoco es peor...

¡la soledad hermana...!

 

¿Qué es el amor...?

¡¿Acaso ese hueco

que causa dolor...?!

 

Si me das tus besos

te daré ternura...

y si lo procuras

tendrás mi pasión...

 

Aunque sea un rato:

comparte mi cama...

ven, te llamo hermana,

que no es pecado

¡procurar alivio

a otro corazón!